
Muérete Cupido
¿Qué sucede cuando te enamoras perdidamente?, ¿Qué sucede cuando alguien te mueve el piso como si hubieras sido partícipe de un terremoto?, ¿Qué es lo que pasa cuando crees que esa persona te da algo de alas? ¿Qué es los que pasa cuando tienes la misma ilusión de Marco de encontrar a su mamá?, ¿Qué pasa cuando al descabellado de Cupido se le escapa una flecha y te da cuando menos lo esperas? te diré lo que pasa: te sientes un rey, pero lo que no te das cuenta es que más que un rey te convertiste en un emperador, “el emperador de los huevones” (robándole el crédito a una película anteriormente vista por el suscrito)
Tan bruto ciego y sordomudo te puedes volver que así baje “jesucito” y te grite al oído con todo su coro celestial que a esa descendiente de Eva le importas tanto como al Papa el último calendario de las chicas de impacto, tú simplemente volverás la cara harás tu pataleta y cumplirás religiosamente con la máxima “el autocojudeo, es mejor que el psicoanálisis” (tema sobre el cual estoy a punto de obtener un doctorado “honoris causa” por incentivar entre mis conocidos mencionada práctica)
El resultado: Cierto día te das cuenta que dichas alas eran lo más parecido a las de Ícaro: por terco, porfiado, necio, imbécil o como lo quieran llamar trató de volar más alto de lo que podía y terminó calcinado por el sol y estrellado de cara contra la tierra; en mi caso diría que me fui a volar sin paracaídas y que me encuentro en el proceso de caída libre esperando con la misma ansiedad como cuando esperaba hablar con ella, el golpe contra el frio pavimento de la realidad.
El no hacerle caso a la conciencia y dejarte llevar por esa bombita del pecho que latía a velocidad mach 2 cuando la veía, trae como resultado que ahora el hígado tenga que trabajar a doble turno, produciendo la bilis cada vez que se te viene al cerebro el recuerdo y procesando las cantidades navegables del alcohol que bajan por mi garganta cada vez se puede. Nadie le dijo al Corazón que su trasplante es más fácil y más barato que el de mi tejido hepático.
Pero como todo tiene un comienzo y en pos de ilustrarles mejor el panorama: Empecemos por definir como se originó toda ésta situación que ha llevado mi alma a un estado de búsqueda urgente de catarsis: El huevón de Yo (frase célebre del loquito, el cual tiene un porcentaje de culpa en este drama shakespereano por presentármela) conoció, ya saben gracias a quien, a la susodicha de la cual quedó prendido; lo demás ya es historia hartamente conocida, manoseada y repetida hasta el cansancio en novelas, películas, libros, etc. éste pechito, que no come papa porque ésta hecho un desastre de gordo, cayó de la forma más estúpida en un juego del que todos sabían (todos menos él) iba a salir como la selección nacional en cada partido de la eliminatoria: Perdiendo. Perdiendo no sólo el poco de estabilidad que había logrado con esfuerzo después de los problemitas surgidos al final de su paso por la Escuela naval, sino derrochando la bolsa y la vida hasta que por fin se diera cuenta que la causa está 99.9% perdida.
Perdida! ¿Por qué? porque gracias a la vida y sus devenires su curriculum de impecable trayectoria académica viene precedido por una página de no menos importantes sucesos que hacen de éste “ilustre caballero de los mares” persona no grata e inelegible en el conservador ámbito del que busca novia en un lugar donde no debe. Segundo porque debido al “coco wash” sufrido ya hace 7 años escogió la profesión más honorable de todas pero también la peor remunerada; poderoso caballero es don dinero así las corrientes moralistas de occidente me vengan a decir lo contrario, no nos hagamos los tarugos y aceptémoslo colegas: Billetera mata galán, y en éste caso naval.
Y como llegué a ésta situación, como dirían los submarinistas: Con mi mano, un poco de suerte, y claro un monumental empujón de ese señor del comercial Keep Walking; vaya que le hice caso, seguí caminando hasta cruzar la delgada línea roja de probar el veneno de sus labios, ¿ahora quien me la saca de la cabeza? pues al tío caminante le queda mucho por recorrer y seguiremos brindando por la victoria, el empate, y como ahora por el fracaso.
Felizmente no falta mucho para decir “al mar eternamente” como el holandés errante de Wagner, aunque el eternamente sea cambiado fácil por… digamos unos 5 meses.
Para no aburrirlos más: lecciones aprendidas
1. El amor no es ciego, es retrasado mental.
2. Si tus alas no son de metal por falta de presupuesto, no te acerques al sol
3. Las facturas del pasado, se pagan y vienen con un recargo del 19% de IGV, portes, comisiones y moras (las cobra el cuy mágico del BCP )
4. Tus amigos siempre quieren lo mejor para ti, alguna vez hazles caso.
5. La envidia sana no existe (me olvidé de contarles del otro sujeto que tiene el favor que le proporciona no contar con lo expuesto en los ítems 2 y3)
Es en ésta razón, un volcán un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón mismo el Segismundo de “La vida es sueño”, y en parte tiene razón, lo que pasó aquel sábado de coincidencias y “suerte” fue un sueño, como toda la vida, y los sueños…. pues sueños son.
¿Qué sucede cuando te enamoras perdidamente?, ¿Qué sucede cuando alguien te mueve el piso como si hubieras sido partícipe de un terremoto?, ¿Qué es lo que pasa cuando crees que esa persona te da algo de alas? ¿Qué es los que pasa cuando tienes la misma ilusión de Marco de encontrar a su mamá?, ¿Qué pasa cuando al descabellado de Cupido se le escapa una flecha y te da cuando menos lo esperas? te diré lo que pasa: te sientes un rey, pero lo que no te das cuenta es que más que un rey te convertiste en un emperador, “el emperador de los huevones” (robándole el crédito a una película anteriormente vista por el suscrito)
Tan bruto ciego y sordomudo te puedes volver que así baje “jesucito” y te grite al oído con todo su coro celestial que a esa descendiente de Eva le importas tanto como al Papa el último calendario de las chicas de impacto, tú simplemente volverás la cara harás tu pataleta y cumplirás religiosamente con la máxima “el autocojudeo, es mejor que el psicoanálisis” (tema sobre el cual estoy a punto de obtener un doctorado “honoris causa” por incentivar entre mis conocidos mencionada práctica)
El resultado: Cierto día te das cuenta que dichas alas eran lo más parecido a las de Ícaro: por terco, porfiado, necio, imbécil o como lo quieran llamar trató de volar más alto de lo que podía y terminó calcinado por el sol y estrellado de cara contra la tierra; en mi caso diría que me fui a volar sin paracaídas y que me encuentro en el proceso de caída libre esperando con la misma ansiedad como cuando esperaba hablar con ella, el golpe contra el frio pavimento de la realidad.
El no hacerle caso a la conciencia y dejarte llevar por esa bombita del pecho que latía a velocidad mach 2 cuando la veía, trae como resultado que ahora el hígado tenga que trabajar a doble turno, produciendo la bilis cada vez que se te viene al cerebro el recuerdo y procesando las cantidades navegables del alcohol que bajan por mi garganta cada vez se puede. Nadie le dijo al Corazón que su trasplante es más fácil y más barato que el de mi tejido hepático.
Pero como todo tiene un comienzo y en pos de ilustrarles mejor el panorama: Empecemos por definir como se originó toda ésta situación que ha llevado mi alma a un estado de búsqueda urgente de catarsis: El huevón de Yo (frase célebre del loquito, el cual tiene un porcentaje de culpa en este drama shakespereano por presentármela) conoció, ya saben gracias a quien, a la susodicha de la cual quedó prendido; lo demás ya es historia hartamente conocida, manoseada y repetida hasta el cansancio en novelas, películas, libros, etc. éste pechito, que no come papa porque ésta hecho un desastre de gordo, cayó de la forma más estúpida en un juego del que todos sabían (todos menos él) iba a salir como la selección nacional en cada partido de la eliminatoria: Perdiendo. Perdiendo no sólo el poco de estabilidad que había logrado con esfuerzo después de los problemitas surgidos al final de su paso por la Escuela naval, sino derrochando la bolsa y la vida hasta que por fin se diera cuenta que la causa está 99.9% perdida.
Perdida! ¿Por qué? porque gracias a la vida y sus devenires su curriculum de impecable trayectoria académica viene precedido por una página de no menos importantes sucesos que hacen de éste “ilustre caballero de los mares” persona no grata e inelegible en el conservador ámbito del que busca novia en un lugar donde no debe. Segundo porque debido al “coco wash” sufrido ya hace 7 años escogió la profesión más honorable de todas pero también la peor remunerada; poderoso caballero es don dinero así las corrientes moralistas de occidente me vengan a decir lo contrario, no nos hagamos los tarugos y aceptémoslo colegas: Billetera mata galán, y en éste caso naval.
Y como llegué a ésta situación, como dirían los submarinistas: Con mi mano, un poco de suerte, y claro un monumental empujón de ese señor del comercial Keep Walking; vaya que le hice caso, seguí caminando hasta cruzar la delgada línea roja de probar el veneno de sus labios, ¿ahora quien me la saca de la cabeza? pues al tío caminante le queda mucho por recorrer y seguiremos brindando por la victoria, el empate, y como ahora por el fracaso.
Felizmente no falta mucho para decir “al mar eternamente” como el holandés errante de Wagner, aunque el eternamente sea cambiado fácil por… digamos unos 5 meses.
Para no aburrirlos más: lecciones aprendidas
1. El amor no es ciego, es retrasado mental.
2. Si tus alas no son de metal por falta de presupuesto, no te acerques al sol
3. Las facturas del pasado, se pagan y vienen con un recargo del 19% de IGV, portes, comisiones y moras (las cobra el cuy mágico del BCP )
4. Tus amigos siempre quieren lo mejor para ti, alguna vez hazles caso.
5. La envidia sana no existe (me olvidé de contarles del otro sujeto que tiene el favor que le proporciona no contar con lo expuesto en los ítems 2 y3)
Es en ésta razón, un volcán un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón mismo el Segismundo de “La vida es sueño”, y en parte tiene razón, lo que pasó aquel sábado de coincidencias y “suerte” fue un sueño, como toda la vida, y los sueños…. pues sueños son.

3 comentarios:
muy cierto. muy explicito y verdadero pero en la realidad no es tan facil de asimilar.todo es un juego,mejor dicho una inversion donde se gana o uno se queda en banca rota.
de vreddad me gustó mucho, muestra quer aun tienes corazon y hasta sentimientos.te creo y hasta me identifico aunque la verdad no quiera reflexionar mucho sobre eso porquer se me complica mas la vida.
tu siempre con tanto que decir,pero mucho mas por callar.
vale vale solo queria decir que me agrado mucho y que vale la pena leer.
muchas citas,muchas analogias,tantas situaciones y pero un mismo resultado.de amor y amores...la verdad no sabré mucho pero vale la pena arriesgarse para al menos volar x 1 seg porque me recuerda que aun estoy viva aunque duela la caida.
Me gusto sr Gamboa, me sorprendio que ud dijera algo, me recuerda su lado humano.
felicitaciones
MAESTRO JULITO!!...TE FELICITO AMIGITO...ESA INSPIRACION.. ESTA MAGNIFICA!!! BESOS!!
lo maximo!!! como t dije existen cosas q en el momento no decimos pero q siempre qdan manyas y naa facil con esto pueds decir cosas q no hiciste manyaaaaaaaa jajaja m encanta!!! besitos
cyn
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