viernes, 12 de diciembre de 2008

Brindo por las Mujeres


Mi selecto grupo de amigos solteros se ha visto sorprendentemente incrementado según yo por algún virus veraniego que ha traído como consecuencia la ruptura de algunas parejas que a mi parecer iban a estar juntas para siempre (cada vez me doy más cuenta que para siempre es mucho tiempo) . Por ejemplo el H terminó una relación de más de cinco años que a pesar del tiempo no hizo que se encontrara en el primer lugar de la polla que inventé sobre quien se casaba primero en mi grupo, pero si el loquito quien ocupaba el segundo lugar dio el gran golpe al terminar pasando al bando de los olvidados por Venus; como se imaginaran en tal polla mi nombre ni siquiera se mencionó por no contar con algún prospecto de enamorada ya que hago la observación que mis más profundos deseos de estar con “ya saben” no eran conocidos por el blanco auditorio en general.
Esta situación ha hecho que ya no me sienta tan solo como perro malo sino que tenga con quien “llorar” las penas amorosas cada vez que el franco nos sonríe y que en la billetera o en mi bar (grande viejo!! por comprarme el bar) existe algún tipo de brebaje que ayude a cambiar los sentimientos hacia “esa persona” por un “yo te quiero como m…., tu eres mi pata”.
Ayer una amiga me decía que no era buena idea tratar de ahogar las penas pues con tanto trago quedaban a flote y al día siguiente volvían; bajo la idiosincrasia de éste ser ya acostumbrado a las decepciones le contesté que mi intención no era ahogarlas sino hacer que entren en coma etílico, así ya no molestan en algún tiempo, tiempo en el cual buscó encontrar la forma de olvidar todo.
Así el título del post resultó de escuchar la canción de Calamaro quien no encontró mejor razón para brindar que las mujeres quienes “derrochan simpatía”, en éstos últimos días desde que me di cuenta que la causa por la cual estaba batallando estaba más que perdida por las razones expuestas en uno de los post anteriores, me dediqué conjuntamente con el H a explorar las propiedades curativas de aquellos néctares de los dioses que nunca nos van a fallar ni a dejar mientras tengamos algún dinerillo con qué comprarlo. Y es que existen para todos los gustos y bolsillos: desde el colegial ron Capitán Kid (10 lucas con tu póster de calata y tu vaso de vidrio reciclado) hasta el fashion JW Black Label de la gente pudiente; desde el amargo tequila mexicano hasta el poco varonil Mai Tai con su sombrillita que rompe con el código del macho que se respeta; razones por las cuales mis más cercanos amigos podrán notar en las fotos que cuelgo en el facebook que falta cualquier cosa menos una botella de lo que sea que caiga en mi vaso.
Así pues ésta breve entrada está dedicada al H y al loquito, compañeros inseparables de sesiones repletas de recuerdos, ilusiones y grandes signos de interrogación, de por qué seguimos tratando de buscarle tres pies al gato y torturándonos con cosas que no pudieron ser (ellos estoy seguro sufren más que yo que ya estoy acostumbrado a rebotar). Sólo me queda seguir acompañando a éstos fieles devotos de Baco a donde la noche nos lleve, hoy promete ser un viernes sangriento… cualquier cosa mañana les cuento

No hay comentarios: