domingo, 14 de diciembre de 2008

Te Quiero.com



El avance tecnológico en las comunicaciones ha resultado en la impersonalidad de algunas frases, que como la expresada en el título del presente post de un tiempo a ésta parte han perdido el significado que universalmente ha tenido a lo largo del tiempo, o acaso alguno puede olvidar la primera vez que le dijo “te quiero” a su primera enamoradita con las manos sudorosas y la voz temblorosa sobre el que hacer de acuerdo a la respuesta de la niña de nuestros sueños, es decir aquella frasecita era el resultado de una meditada estrategia para poder declarar nuestro amor a la princesa de nuestros ojos y hacer compañía a los segundos eternos hasta que ella pronunciaba la primera letra de lo que podría ser nuestro entierro o la gloria, el éxito de la misión o el SOS, o en el mejor de los casos y con la ayuda del de arriba dichas palabras eran reemplazadas por un sonoro beso ( ojo si el beso es en la frente o en la mejilla: frito pescadito y a tu casa nomás, como el perro arrepentido con su rabo entre las piernas).
Para éste sujeto que como les he venido diciendo está acostumbrado a pegar la media vuelta de la forma más castrense y maldecir los altibajos de la vida en ésta viña del señor, el decir aquellas palabras era una cuestión de vida o muerte o de interés casi nacional razón por la cual aprendí a callarlas hasta cuando viera que la cosa estuviera más o menos clara, lo cual no me ha resultado al cien por ciento pero evita la mayoría de los momentos desagradables.
Así que apareció el internet con toda sus facilidades y años más tarde el otro culpable de mi situación actual (ya les dije que el otro fue el loquito): El MSN con sus jergas, emoticones, soniditos, guiños y todas esas mariconadas que violan también el código varonil.
Herramienta inventada por el gigante de la informática para mantener a la gente conectada 24/7 en cualquier parte del globo terráqueo, lo que pasa es que muchas veces las cosas que se escriben no quieren decir exactamente lo que el emisor está pensando y bueno se presta a las más variadas interpretaciones del señor al otro lado de la PC. Por ejemplo para no desviarme del tema en cuestión, mi relación con “aquella” comenzó debido a largas sesiones de tucutin y tucutin y más tucutin, inmolando horas de sueño y estudio con tal de conocerla un poco más y de aquella forma ser primero su amigo ya que desde que la vi me robo la poca cordura que me tenía, tanto conocerla a través de esa ventanita quizá originó que sin darme cuenta cruzara aquella delgada línea roja que divide a un posible enamorado de ese ser asexuado denominado amigo por las mujeres ya que nadie me avisó que iba por aquél camino sin retorno, de ésta forma las conversaciones se fueron haciendo más y más amenas con sesiones de webcam incluidas hasta que se le ocurrió utilizar el recontra conocido acrónimo TQM repetido tantas veces con su respectivo (k), los fanáticos del MSN ya sabrán que significa, y contestado de igual forma por éste pelotudo que terminó creyendo que era de verdad; lo que le faltó decir era: TQM pero como amigo. Vieron como tres letras te pueden complicar la vida!! Fui cruelmente dominado por la matrix y un cariño que viajaba por un cable de fibra óptica gobernado por Telefónica del Perú a la velocidad de la luz.
Pero porqué echarle la culpa de todo al señor Gates y todo su mundo de ventanitas e internet si ahora mismo uso el Word para escribir mis historias?, la culpa la tengo yo por quedarme en aquellas épocas donde lo percibido por nuestros sentidos era la realidad, por ser fanático del cine y sus películas donde cada mirada, cada palabra se interpretaba de la forma más romántica y estúpida que pueda existir, prometo dejar de comprar DVD de largometrajes llorones y dedicarme a los dibujos animados Madagascar todo!!!!! (son más inofensivos).
Las señales de hoy no son las mismas que las de mis abuelos, un beso ya no significa ni miércoles y menos si fue en una fiesta de fin de finales (eso me pasa por no ir a la Universidad y estudiar en mi burbuja, tengo mucho que aprender), un Te quiero no significa nada si va acompañado de una dirección IP y termina en una extensión .com, y estoy casi seguro que ni una cachetada significa lo que es así que si ella lee mi blog no habría problema alguno; de ahora en adelante el MSN sólo como medio de interacción social con mis patas, nunca para gilear; y quien haga caso omiso que se atenga a las consecuencias yo ya lo advertí.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Viernes ¿Sangriento?


Noche de viernes sin nada que hacer al día siguiente, gran oportunidad para dejar olvidar al corazón y digamos tratar, si los astros lo permiten, de encontrar aquella señorita que me devuelva el sueño que otra me quitó de un zarpazo, razón por la cual escribo como secretario del poder judicial casi una entrada diaria a éste blog de los sufrientes del corazón, el hígado y el pulmón.
Para comenzar la noche decidí pasar por la casa de un amigo, quien celebraba su cumpleaños, a saludar. Primer problema no tenía la más p..a idea de donde quedaba la casa, pedirle la dirección al loquito por nextel era como pedirle clases de oratoria al cholo Toledo, nunca tanto mejor un mapa; felizmente llego el salvador de Hans y pasó recogiéndome de una esquina sanborjina para llegar a la morada del cumpleañero con militar puntualidad , fuimos recibidos con sendos vasos de cerveza y ron para iniciar charlas con patas que no veía hace años y sus flamantes enamoradas y en algunos casos novias y esposas. Para no pasar roche Hans (ese es el nombre del H), Antonio (otro amigo solterón) y Yo nos escondimos en nuestro rincón bromeando sobre lo que a nuestro parecer debía pasar en ésta gran noche de viernes y llenando el organismo de aquella bebida que nos haría ponernos picarones y desvirtuar el sentido de la vista por si acaso las chicas de la disco sean buena gente y de belleza interior…
Luego de habernos puesto en onda, llego el momento de la partida: Tres automóviles para seis personas, la dirección era única: aquel lugar de cercanía al mar denominado “Drama” y todo lo que ofrecía esa noche (empezando por entrar gratis), y cantando lo que sería el himno de la noche: “Pues es viernes sangriento, pues sus casas dejaron, buscan unas muchachas, están embalados en tragos”.
La primera preocupación fue tratar de alcanzar a Antonio y sus 130 Km/h en la via expresa lo cual hacía que la aguja del tanque de combustible del Max 5 de Hans baje proporcionalmente a lo que subía el velocímetro. Segundo problema buscar ubicación, haciendole caso al señor de gorrita que cuidaba nos estacionamos en una de las márgenes de la costa verde.... algo iba a pasar.
Comunicación con el de seguridad de la entrada, que si, que no, que esperate un toque, que como estás, que está lleno; cuando en eso vemos pasar un auto como una centella, luego una quemada de llanta de fórmula uno, y por último el estruendo del golpe contra el carro a Antonio; siguiente escena seis tipos corriendo por la costa verde al rescate... no del borracho que se estampó con el carro de mi pata sino del pobre auto de jatito (Antonio) que quedó sin un faro y un la popa abollada. Tercera escena negociaciones con el negligente conductor alcoholizado del vehículo infractor (por coicidencia resultó ser miembro de una institución del orden público) quien al final no sólo le malogró la noche a mi buen amigo sino a los otros cinco cazadores que veían como su nivel de entusiasmo disminuía con los minutos gracias a la bilis y el frio reinante en la pista. Al final logramos ingresar casi rabiando al bendito sitio en cuestión a las 0200, con Hans y Yo con un único propósiton y misión: Sacarnos un clavo que teníamos clavado en la médula (traspasó el bobo). Pero para que eso sucediera habían dos cosas previas: Que al entrar nos encontraramos con una mar de princesas y no con las bellezas exóticas que nos encontramos, ya que el embellecedor había perdido su efecto hacía ya un rato; o que por lo menos la iluminación del local sea lo bastante mala como para engañarle a mi nervio óptico, lo cual tampoco sucedió.
Como conclusión Starsky y Hutch (tienen que ver el carro de Hans) terminaron con un aburrimiento de campeonato recordando en el camino aquella canción que cantábamos antes de llegar a nuestro destino final, al final la única sangre que vimos ese día fue la del auto del año de Antonio que aún no sé cuando volverá a las pistas a colaborar con los pie andantes como yo que tienen que esperar a ver quien los lleve a discotequear. El primer intento de olvidar fue un fracaso, algo me dice que esto va a tomar más trabajo de lo que esperaba, si alguien tiene alguna idea sírvase compartirla conmigo. Hoy es sábado y creo que en la noche me puede dar fiebre, Hans habla vao??

viernes, 12 de diciembre de 2008

Brindo por las Mujeres


Mi selecto grupo de amigos solteros se ha visto sorprendentemente incrementado según yo por algún virus veraniego que ha traído como consecuencia la ruptura de algunas parejas que a mi parecer iban a estar juntas para siempre (cada vez me doy más cuenta que para siempre es mucho tiempo) . Por ejemplo el H terminó una relación de más de cinco años que a pesar del tiempo no hizo que se encontrara en el primer lugar de la polla que inventé sobre quien se casaba primero en mi grupo, pero si el loquito quien ocupaba el segundo lugar dio el gran golpe al terminar pasando al bando de los olvidados por Venus; como se imaginaran en tal polla mi nombre ni siquiera se mencionó por no contar con algún prospecto de enamorada ya que hago la observación que mis más profundos deseos de estar con “ya saben” no eran conocidos por el blanco auditorio en general.
Esta situación ha hecho que ya no me sienta tan solo como perro malo sino que tenga con quien “llorar” las penas amorosas cada vez que el franco nos sonríe y que en la billetera o en mi bar (grande viejo!! por comprarme el bar) existe algún tipo de brebaje que ayude a cambiar los sentimientos hacia “esa persona” por un “yo te quiero como m…., tu eres mi pata”.
Ayer una amiga me decía que no era buena idea tratar de ahogar las penas pues con tanto trago quedaban a flote y al día siguiente volvían; bajo la idiosincrasia de éste ser ya acostumbrado a las decepciones le contesté que mi intención no era ahogarlas sino hacer que entren en coma etílico, así ya no molestan en algún tiempo, tiempo en el cual buscó encontrar la forma de olvidar todo.
Así el título del post resultó de escuchar la canción de Calamaro quien no encontró mejor razón para brindar que las mujeres quienes “derrochan simpatía”, en éstos últimos días desde que me di cuenta que la causa por la cual estaba batallando estaba más que perdida por las razones expuestas en uno de los post anteriores, me dediqué conjuntamente con el H a explorar las propiedades curativas de aquellos néctares de los dioses que nunca nos van a fallar ni a dejar mientras tengamos algún dinerillo con qué comprarlo. Y es que existen para todos los gustos y bolsillos: desde el colegial ron Capitán Kid (10 lucas con tu póster de calata y tu vaso de vidrio reciclado) hasta el fashion JW Black Label de la gente pudiente; desde el amargo tequila mexicano hasta el poco varonil Mai Tai con su sombrillita que rompe con el código del macho que se respeta; razones por las cuales mis más cercanos amigos podrán notar en las fotos que cuelgo en el facebook que falta cualquier cosa menos una botella de lo que sea que caiga en mi vaso.
Así pues ésta breve entrada está dedicada al H y al loquito, compañeros inseparables de sesiones repletas de recuerdos, ilusiones y grandes signos de interrogación, de por qué seguimos tratando de buscarle tres pies al gato y torturándonos con cosas que no pudieron ser (ellos estoy seguro sufren más que yo que ya estoy acostumbrado a rebotar). Sólo me queda seguir acompañando a éstos fieles devotos de Baco a donde la noche nos lleve, hoy promete ser un viernes sangriento… cualquier cosa mañana les cuento

jueves, 11 de diciembre de 2008

Los 10 Mandamientos


Miércoles 0630 am, la combi asesina en la que me dirijo a trabajar surca la gris mañana limeña y el frio pavimento de la av. La Marina esquivando autos y peatones como si se trataran de los obstáculos de la serie Nascar; una señora de aspecto bonachón se sienta a mi lado y reemplaza mi forma de entretenimiento, un archi comercial Ipod que me ayuda a no pensar en los kilómetros que separan mi humilde morada miraflorina de las calles del rico callao llenas de salsa y porque no decirlo muchas veces de amigos de lo ajeno (meto el Ipod al bolsillo), con la lectura de un antiguo libro el cual devora con la misma fe que yo tenía de que Alianza y el Aurich no se iban a segunda. No sé si lo leerá tratando de suplicarle al de arriba que el vehículo llegue a su destino completo, ya que estoy seguro que Jesús no era el copiloto de aquel chofer que trataba por todos los medios de batir el record de la mayor cantidad de infracciones al manual de tránsito y seguridad vial en 10 minutos, o lo que es más seguro busca en dicho libro la solución a los millones de problemas que la podrían aquejar supongo en ese momento.
Lo que sí puedo asegurar es que dicha situación trajo a mi mente un pasaje bíblico harto conocido por ustedes, que ha sido plasmado en casi todas las películas con las que los canales nacionales nos saturan durante la semana santa tratando de remover nuestros más profundos sentimientos y llamarnos a la conversión. Me refiero al buen Moisés y sus tablas de la ley, más conocidos como los 10 mandamientos; una serie de deberes del buen Cristiano que aseguran tanto el obtener la redención celestial como el vivir una vida apacible dentro de esta esfera celeste del sistema solar.
Es en ese momento que la mente se me ilumina y decido escribir éste post, pensando en mis propias leyes para tratar de atravesar el camino sinuoso de la vida sin tener que andar tropezando con la misma piedra una y otra vez. Leyes que para un hombre, enamoradizo y torpemente romántico, como el que escribe deberían ser como el ABC del pare de sufrir de una vez por todas y la manera más sencilla de llevar una relación que a continuación paso a compartir:
1º Amarás a tu flaca por sobre todas las cosas, primer graso error si consideramos que el día en que decida que no eres más su media naranja, su pedacito de cielo, su oso de peluche, su cuchi cuchi, tendrás que refugiarte en el amor propio para no tener que andar regalándole los pocos chibilines que tienes a ese tipo detrás de la barra de algún bar que te ofrece la manera más sencilla de encontrar reemplazo.
2º No tomarás el nombre dios en vano; imposible de cumplir cuando un día de pereque con tus amigos las probabilidades jueguen en tu contra y en el lugar más recóndito de la lima suburbana alguna amiga del amor de tu vida te encuentre o lo que es peor: el ella misma se encuentre con el canal 2; jurarás y perjuras por todas las cosas del cielo y del infierno que aquél día te encontrabas cuidando a tu abuelito moribundo en el hospital de la solidaridad y que aquella señorita de moral relajada y ligero accionar no es más que la dulce y tierna enfermera que lo atendía.
3º Santificarás las fiestas; pobre de ti que olvides el día del aniversario, mesario, navidad, su cumpleaños, san Valentín o cualquier fecha que ella considere importante; ese día presenciarás el apocalipsis en la tierra y de ser el mejor enamorado del mundo tú y tu cara de autogol pasaran a ser una especie de grinch desconsiderado a quien sólo le importa el irse de joda con sus patas.
4º Honrarás a su padre y a su madre; mandamiento relativo que te convierte en el chico ideal para la engreída de la casa, pero que cambia radicalmente cuando llega el momento del adiós ya que así no haya sido culpa tuya pasas a ser el desalmado villano de película del oeste que hace sufrir a la chica en cuestión.
5º No matarás; nunca seas tú que mate el amor en la relación porque serás el HDP que las dejó, pero si ellas hacen lo mismo igual tú serás el HDP que nunca las pudo hacer feliz.
6º No cometerás actos impuros, en éste mandamiento no me quiero explayar porque todos saben a qué me refiero; si lo quiebran las consecuencias al final de la relación podrían ser las comparaciones acerca de tu desempeño con el del amante de turno.
7º No robarás; nunca trates, por ningún motivo, de quitarles un pedacito de su chocolate, su mcflurry, el control de la TV, la revista del sábado, sin autorización; hacer caso omiso de éste mandamiento implicará una noche bastante fría…
8º No dirás falso testimonio ni mentira; si no cumples éste, caballero nomás infringirás el número dos también.
9º No tendrás pensamientos impuros; y menos sobre la chica de la ventanilla del banco, la que atiende en el restaurant, su amiga! etc. créanme la cara de depravados que ponemos en esa situación es raramente disimulable y las enamoradas son fieles seguidoras de Macchiavello: Piensa mal y acertarás.
10º No codiciarás la mujer del prójimo, a menos que quieras ganarte una soberana cachetada (de tu flaca) o un gancho de izquierda (su flaco) por andar volteando la cara cada vez que pase un muy bien despachado ejemplar del género opuesto.
Alguien puede cumplir con todos??? por favor háganme saber la forma, enséñenme a ganarme el cielo de una buena vez.

martes, 9 de diciembre de 2008

25357


“Bendito” número que persigue a éste su humilde servidor y a un buen número de peruanos que han encontrado en esos palitos blancos y el humo que despiden una forma de relajación espiritual contra los avatares de la vida. Numerito que te complica la existencia al tener que buscar entre los numerosos recovecos limeños un lugarcito en donde compartir la soledad con esos enemigos declarados de mis pulmones y de los ajenos.

Numerito pegado en las paredes de restaurants, cafés, cines, (resalto que cumplo con la restricción de forma religiosa) que me prohíbe de tomarme aquellas pastillas para no soñar que tantas veces me han salvado de entrar en colapso nervioso y que me ayudan a ponerme a pensar en los huevos del gallo en vez de seguir dejando llevar mi mente hacia donde ese problema en la casa, en el banco, en la chamba o a la casa de ese amor que tenemos todos y que nos complica la vida.

En mi trayecto por éste valle de lágrimas denominado Tierra he ido pasando por los numerosos colores, formas y precios de las cajetillas en mis periplos por el mundo hasta llegar a compartir los cigarrillos que compra el roñoso de mi compañero de corte de venas en éstas últimas noches de recordatorios amorosos a quien a partir de ahora llamaré el H (no especificare marcas por no marketear ni fulminar a ninguna empresa en especial), solo diré que mis fieles acompañantes en éstos mis últimos tropiezos del corazón han sido de un color rojizo y que debido a su reconocida fortaleza se quedan conmigo el tiempo necesario en mi boca y en mi bolsillo ya que casi nadie se anima a darles una pitada, ellos conjuntamente con mis zippo son el símbolo del status del fumador acomodado; de quien se sabe lleva más de nueve años en el medio y supone tiene para algunos años más mientras su estabilidad emocional siga dependiendo contra su voluntad de aquellas terceras personas con moño que le roban su tranquilidad y en algunos casos su corazón (no sean así señoritas y siquiera déjenmelo tirado por ahí).

Como leí alguna vez al comienzo del Don Juan de Moliere: "Diga lo que diga Aristóteles y toda la filosofía, no hay nada comparable al tabaco... Quien vive sin tabaco, no merece vivir" consuelo del tonto que escribe en este blog que bien sabe que el cigarro te resta físico, te contamina el pulmón, te arruga y ojo….según dicen te quita potencia sexual (ahhhhh peligro, alerta roja… llegare a los 40 con viagra?? no hay manera!!!)

Así pues seguiré tomando, mejor dicho fumando, veneno para olvidar; algunas veces solo como en ésta ocasión que me encuentro frente a la PC un toke eufórico por el éxito de mi anterior post y obligado a hacer de éste algo con similar calidad para no defraudar a mis amigos; algunas veces acompañado por el H y el loquito quienes últimamente han regresado al bando de quienes carecen ya de los favores de su dulce damisela y que ahora dedican su momentos de ocio a cultivar el masoquismo con las docenas de canciones para cortarse las venas que poseen, canciones que van desde lo clásico de Verdi y su Traviata hasta la no menos conocida movida cumbiambera de los hermanos Yaipen y su “que al volver te mande … a la con….de tu …..”, me emocioné era “a llorar a otra parte”, por mi parte yo me voy a conseguir otra cajetilla de tabaco…felizmente en mi casa mi madre no me pegó aún el cartelito: Ley 25357 prohibido fumar en lugares públicos como éste.

Muérete Cupido


Muérete Cupido

¿Qué sucede cuando te enamoras perdidamente?, ¿Qué sucede cuando alguien te mueve el piso como si hubieras sido partícipe de un terremoto?, ¿Qué es lo que pasa cuando crees que esa persona te da algo de alas? ¿Qué es los que pasa cuando tienes la misma ilusión de Marco de encontrar a su mamá?, ¿Qué pasa cuando al descabellado de Cupido se le escapa una flecha y te da cuando menos lo esperas? te diré lo que pasa: te sientes un rey, pero lo que no te das cuenta es que más que un rey te convertiste en un emperador, “el emperador de los huevones” (robándole el crédito a una película anteriormente vista por el suscrito)
Tan bruto ciego y sordomudo te puedes volver que así baje “jesucito” y te grite al oído con todo su coro celestial que a esa descendiente de Eva le importas tanto como al Papa el último calendario de las chicas de impacto, tú simplemente volverás la cara harás tu pataleta y cumplirás religiosamente con la máxima “el autocojudeo, es mejor que el psicoanálisis” (tema sobre el cual estoy a punto de obtener un doctorado “honoris causa” por incentivar entre mis conocidos mencionada práctica)
El resultado: Cierto día te das cuenta que dichas alas eran lo más parecido a las de Ícaro: por terco, porfiado, necio, imbécil o como lo quieran llamar trató de volar más alto de lo que podía y terminó calcinado por el sol y estrellado de cara contra la tierra; en mi caso diría que me fui a volar sin paracaídas y que me encuentro en el proceso de caída libre esperando con la misma ansiedad como cuando esperaba hablar con ella, el golpe contra el frio pavimento de la realidad.
El no hacerle caso a la conciencia y dejarte llevar por esa bombita del pecho que latía a velocidad mach 2 cuando la veía, trae como resultado que ahora el hígado tenga que trabajar a doble turno, produciendo la bilis cada vez que se te viene al cerebro el recuerdo y procesando las cantidades navegables del alcohol que bajan por mi garganta cada vez se puede. Nadie le dijo al Corazón que su trasplante es más fácil y más barato que el de mi tejido hepático.
Pero como todo tiene un comienzo y en pos de ilustrarles mejor el panorama: Empecemos por definir como se originó toda ésta situación que ha llevado mi alma a un estado de búsqueda urgente de catarsis: El huevón de Yo (frase célebre del loquito, el cual tiene un porcentaje de culpa en este drama shakespereano por presentármela) conoció, ya saben gracias a quien, a la susodicha de la cual quedó prendido; lo demás ya es historia hartamente conocida, manoseada y repetida hasta el cansancio en novelas, películas, libros, etc. éste pechito, que no come papa porque ésta hecho un desastre de gordo, cayó de la forma más estúpida en un juego del que todos sabían (todos menos él) iba a salir como la selección nacional en cada partido de la eliminatoria: Perdiendo. Perdiendo no sólo el poco de estabilidad que había logrado con esfuerzo después de los problemitas surgidos al final de su paso por la Escuela naval, sino derrochando la bolsa y la vida hasta que por fin se diera cuenta que la causa está 99.9% perdida.
Perdida! ¿Por qué? porque gracias a la vida y sus devenires su curriculum de impecable trayectoria académica viene precedido por una página de no menos importantes sucesos que hacen de éste “ilustre caballero de los mares” persona no grata e inelegible en el conservador ámbito del que busca novia en un lugar donde no debe. Segundo porque debido al “coco wash” sufrido ya hace 7 años escogió la profesión más honorable de todas pero también la peor remunerada; poderoso caballero es don dinero así las corrientes moralistas de occidente me vengan a decir lo contrario, no nos hagamos los tarugos y aceptémoslo colegas: Billetera mata galán, y en éste caso naval.
Y como llegué a ésta situación, como dirían los submarinistas: Con mi mano, un poco de suerte, y claro un monumental empujón de ese señor del comercial Keep Walking; vaya que le hice caso, seguí caminando hasta cruzar la delgada línea roja de probar el veneno de sus labios, ¿ahora quien me la saca de la cabeza? pues al tío caminante le queda mucho por recorrer y seguiremos brindando por la victoria, el empate, y como ahora por el fracaso.
Felizmente no falta mucho para decir “al mar eternamente” como el holandés errante de Wagner, aunque el eternamente sea cambiado fácil por… digamos unos 5 meses.
Para no aburrirlos más: lecciones aprendidas
1. El amor no es ciego, es retrasado mental.
2. Si tus alas no son de metal por falta de presupuesto, no te acerques al sol
3. Las facturas del pasado, se pagan y vienen con un recargo del 19% de IGV, portes, comisiones y moras (las cobra el cuy mágico del BCP )
4. Tus amigos siempre quieren lo mejor para ti, alguna vez hazles caso.
5. La envidia sana no existe (me olvidé de contarles del otro sujeto que tiene el favor que le proporciona no contar con lo expuesto en los ítems 2 y3)
Es en ésta razón, un volcán un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón mismo el Segismundo de “La vida es sueño”, y en parte tiene razón, lo que pasó aquel sábado de coincidencias y “suerte” fue un sueño, como toda la vida, y los sueños…. pues sueños son.