Para salir un poco de la bendita rutina de salir los sábados a reventarme el hígado con mis buenos muchachos y hacer feliz a mi madre regresando temprano a casa oliendo todavía a perfume lacoste y caminando recto con la pericia de equilibrista del Cirque du Soleil, acepte la invitación de asistir a la reu de cumpleaños de una amiga de …. bueno, el hecho es que una reu en fin.
Rompiendo una de las máximas del “arte de la guerra” partí en inferioridad numérica (yo sólo) hacia lo desconocido, encontrándome con gente de ese planeta al cual le llaman tierra y que no necesariamente estudian o estudiaron en la Universidad de La Punta por no ser más explicito con el nombre de mi burbuja.
Bajo advertencia de que dicha reunión sería lo más Disney que había visto en mi vida, ya que en mis tres viajes a la tierra del tío Sam no pude por razones del servicio tomarme la respectiva foto con Micky Mouse, nos dirigimos hacia el supuesto lugar de la fiesta temática de Hanna Montana y primer error, lo más cercano a Micky resultaron siendo mis orejotas.
Parte de 2300: Efectivos 100 Presentes 05, hasta ese momento llevaba las de ganar, poca gente, ya tenía confianza con 2 de ellas y parecía, repito parecía que no iba a necesitar comprarme un mapa para poder ubicarme en el mundo de los vivos. Error número dos, la puntualidad está sobrevalorada en el Perú, comenzó a llegar la people de la universidad y no tuvieron mejor idea que iniciar un largo debate sobre clases, profesores, exámenes, tareas, compañeros gays, amigas gritonas, parejas, etc mientras yo trataba de conversar con el más comprensivo de la reu… otra vez el buen Jhonnie hasta que Diana fuera a mi rescate.
No me puedo quejar de la situación porque he visto en infinidad de oportunidades a las flacas de mis amigos sufrir al no poder entender qué demonios es trimar, quilla, avante, popa, estribor, snorkel y todo ese vocabulario que parece sacado de una novela futurista de Julio Verne; pero nunca jamás de los jamases me imagine ese lindo efecto espejo de estar yo con mi cara de niño provinciano perdido en cierra puertas del ripley max de los olivos.
Pero como no hay sin suerte, dianita y su amiga fueron en mi socorro y es ahí cuando empezó la segunda experiencia de la noche…: el raje. Término acuñado por el real diccionario de la lengua de Magaly Medina que se refiere a la acción de emitir adjetivos calificativos de tono burlesco con otra persona hacía una tercera ausente.
¿oye has visto lo que se ha puesto?, ¿cierto que su enamorado es un pavo?, me han contado por ahí que es gay, ay que feo su peinado; frases escuchadas en todo lugar y por todo tipo de personas. Si señores, pasa hasta en las mejores familias.
Paso a relatar, mi preocupación suma ahora cada vez que mi oreja izquierda se pone de tono colorado sin razón aparente. Habré dado aquella noche oportunidad para que los allí presentes osen hablar de éste guapo, culto, inteligente, caballero, y refinado personaje (sorry y no se rian…escribió mi ego)....
viernes, 9 de octubre de 2009
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