viernes, 18 de diciembre de 2009

OKTOBERFEST

Sábado 17…Octubre…2009…la gran fiesta alemana de la cerveza por fin había llegado, y para ir calentando la garganta que mejor oportunidad que el bautizo de Nacho, el hijo de mi hermana, del cual me convertí en Padrino. Whiskys van whiskys vienen y en el camino se entretienen haciendo hora hasta que caiga la noche, partido del Boys incluido con la vuelta de los muchachos del Callao a primera y un jatito en el entretiempo hasta que mi amore me llame para irle al encuentro.
Otra vez me aprestaba para salir en inferioridad numérica al campo de batalla alemán ya que iban a asistir con 3 de sus amigas, una de las cuales tiene su novio en el exterior, para lo cual quedaban dos y podía emparejar las cosas; así que ni corto ni perezoso teléfono en mano me arranqué a contactar a mis secuaces y a tratar de convencerlos de la mejor juerga al estilo teutón con compañía asegurada.
Para variar el loco estaba más misio que el chavo del 8 y tuve que esperar confirmación hasta que el alma caritativa de su hermano lo auspiciara con la entrada y un par de chelas pa’ mojar… mi súper ejército iba tomando forma, plum! la muka se enteró de la jornada y se apuntó en one no si antes preguntar quienes iban a ir y cómo a mi me enseñaron desde chiquito a mantener la moral de las tropas bien en alto pues les pinté la cancha como de estadio europeo y así quedabamos en igualdad de condiciones sin saber que casi todo se salió de la bendita campana de gauss y las probabilidades de éxito de mis huestes ser redujo dramáticamente.
Paso a contar la acción, previa compra de entradas arribé al lugar para con prontitud y al término de la distancia llamar a mis aliados que tenían a sus sabuesos listos para ser soltados; la presentación de rigor jajaja, jejeje, jijiji, compra de chelas con cola de clásico y al pie del escenario a bailar. Cómo explico que el resultado de la batalla me resultó incierto, no porque haya sido reñida, sino porque las amistades de mi enamorada se negaron a todo tipo de contacto físico, visual, intelectual, telepático. Lo más cerca que estuvieron de bailar mis buenos muchachos fue cuando por efecto del alcohol y la jovial música germana el loco se puso a bailar conmigo y luego con la muca tratando de generar al menos una risita de las presentes. Lo consiguieron, obtuvieron carcajadas luego de lo cual…. ¡haaaablamos chato! se fueron a tonear entre ellas y no les quedó otra a los descendientes de Adán para no llegar a la violencia que buscar un nuevo rumbo y desaparecer aquella noche… no los volví a ver ese día.
Bueno, yo seguía feliz con mi enamorada bailando, conversando, besos, abrazos, fotos. Pero aún me quedaba la incertidumbre de qué había pasado… unos cuantos minutos después lo descubriría todo. Formulé todo tipo de hipótesis: Ruptura con el ex, falta de trago, mal olor de mis amigos, lesbianismo, pucha se me ocurrió de todo hasta que una imagen me llevó a la conclusión más grande de esa noche: Un grupo de gringos sin polo saltando, el cartelazo Oktoberfest y las miradas atentas de las féminas. Pues sí, no habían ido a ese lugar en busca del típico peruano hijo de sol auténtico cacique inca ni nadie que tenga en sus venas algo de sangre criolla, habían ido a buscar al rubio alemán de ojos claros de sus sueños de barbie enamorada de ken. Nadie les dijo que el 80% de aquellos dorados personajes en verdad eran del Perú pero de por allá bien adentro, oxapampinos en su mayoría recién bajados timando a cuanta damisela cayera en sus brazos con su alemán básico 3 y su “Nou Hablou bie españoul”.
Vamos pues chicas consuman lo que el Perú produce y no estoy hablando necesariamente los de sierra exportadora. Sigan el ejemplo del mio amore! que se encontró a un provinciano chusckie, por cierto T’amo bambolona!