
“Bendito” número que persigue a éste su humilde servidor y a un buen número de peruanos que han encontrado en esos palitos blancos y el humo que despiden una forma de relajación espiritual contra los avatares de la vida. Numerito que te complica la existencia al tener que buscar entre los numerosos recovecos limeños un lugarcito en donde compartir la soledad con esos enemigos declarados de mis pulmones y de los ajenos.
Numerito pegado en las paredes de restaurants, cafés, cines, (resalto que cumplo con la restricción de forma religiosa) que me prohíbe de tomarme aquellas pastillas para no soñar que tantas veces me han salvado de entrar en colapso nervioso y que me ayudan a ponerme a pensar en los huevos del gallo en vez de seguir dejando llevar mi mente hacia donde ese problema en la casa, en el banco, en la chamba o a la casa de ese amor que tenemos todos y que nos complica la vida.
En mi trayecto por éste valle de lágrimas denominado Tierra he ido pasando por los numerosos colores, formas y precios de las cajetillas en mis periplos por el mundo hasta llegar a compartir los cigarrillos que compra el roñoso de mi compañero de corte de venas en éstas últimas noches de recordatorios amorosos a quien a partir de ahora llamaré el H (no especificare marcas por no marketear ni fulminar a ninguna empresa en especial), solo diré que mis fieles acompañantes en éstos mis últimos tropiezos del corazón han sido de un color rojizo y que debido a su reconocida fortaleza se quedan conmigo el tiempo necesario en mi boca y en mi bolsillo ya que casi nadie se anima a darles una pitada, ellos conjuntamente con mis zippo son el símbolo del status del fumador acomodado; de quien se sabe lleva más de nueve años en el medio y supone tiene para algunos años más mientras su estabilidad emocional siga dependiendo contra su voluntad de aquellas terceras personas con moño que le roban su tranquilidad y en algunos casos su corazón (no sean así señoritas y siquiera déjenmelo tirado por ahí).
Como leí alguna vez al comienzo del Don Juan de Moliere: "Diga lo que diga Aristóteles y toda la filosofía, no hay nada comparable al tabaco... Quien vive sin tabaco, no merece vivir" consuelo del tonto que escribe en este blog que bien sabe que el cigarro te resta físico, te contamina el pulmón, te arruga y ojo….según dicen te quita potencia sexual (ahhhhh peligro, alerta roja… llegare a los 40 con viagra?? no hay manera!!!)
Así pues seguiré tomando, mejor dicho fumando, veneno para olvidar; algunas veces solo como en ésta ocasión que me encuentro frente a la PC un toke eufórico por el éxito de mi anterior post y obligado a hacer de éste algo con similar calidad para no defraudar a mis amigos; algunas veces acompañado por el H y el loquito quienes últimamente han regresado al bando de quienes carecen ya de los favores de su dulce damisela y que ahora dedican su momentos de ocio a cultivar el masoquismo con las docenas de canciones para cortarse las venas que poseen, canciones que van desde lo clásico de Verdi y su Traviata hasta la no menos conocida movida cumbiambera de los hermanos Yaipen y su “que al volver te mande … a la con….de tu …..”, me emocioné era “a llorar a otra parte”, por mi parte yo me voy a conseguir otra cajetilla de tabaco…felizmente en mi casa mi madre no me pegó aún el cartelito: Ley 25357 prohibido fumar en lugares públicos como éste.
Numerito pegado en las paredes de restaurants, cafés, cines, (resalto que cumplo con la restricción de forma religiosa) que me prohíbe de tomarme aquellas pastillas para no soñar que tantas veces me han salvado de entrar en colapso nervioso y que me ayudan a ponerme a pensar en los huevos del gallo en vez de seguir dejando llevar mi mente hacia donde ese problema en la casa, en el banco, en la chamba o a la casa de ese amor que tenemos todos y que nos complica la vida.
En mi trayecto por éste valle de lágrimas denominado Tierra he ido pasando por los numerosos colores, formas y precios de las cajetillas en mis periplos por el mundo hasta llegar a compartir los cigarrillos que compra el roñoso de mi compañero de corte de venas en éstas últimas noches de recordatorios amorosos a quien a partir de ahora llamaré el H (no especificare marcas por no marketear ni fulminar a ninguna empresa en especial), solo diré que mis fieles acompañantes en éstos mis últimos tropiezos del corazón han sido de un color rojizo y que debido a su reconocida fortaleza se quedan conmigo el tiempo necesario en mi boca y en mi bolsillo ya que casi nadie se anima a darles una pitada, ellos conjuntamente con mis zippo son el símbolo del status del fumador acomodado; de quien se sabe lleva más de nueve años en el medio y supone tiene para algunos años más mientras su estabilidad emocional siga dependiendo contra su voluntad de aquellas terceras personas con moño que le roban su tranquilidad y en algunos casos su corazón (no sean así señoritas y siquiera déjenmelo tirado por ahí).
Como leí alguna vez al comienzo del Don Juan de Moliere: "Diga lo que diga Aristóteles y toda la filosofía, no hay nada comparable al tabaco... Quien vive sin tabaco, no merece vivir" consuelo del tonto que escribe en este blog que bien sabe que el cigarro te resta físico, te contamina el pulmón, te arruga y ojo….según dicen te quita potencia sexual (ahhhhh peligro, alerta roja… llegare a los 40 con viagra?? no hay manera!!!)
Así pues seguiré tomando, mejor dicho fumando, veneno para olvidar; algunas veces solo como en ésta ocasión que me encuentro frente a la PC un toke eufórico por el éxito de mi anterior post y obligado a hacer de éste algo con similar calidad para no defraudar a mis amigos; algunas veces acompañado por el H y el loquito quienes últimamente han regresado al bando de quienes carecen ya de los favores de su dulce damisela y que ahora dedican su momentos de ocio a cultivar el masoquismo con las docenas de canciones para cortarse las venas que poseen, canciones que van desde lo clásico de Verdi y su Traviata hasta la no menos conocida movida cumbiambera de los hermanos Yaipen y su “que al volver te mande … a la con….de tu …..”, me emocioné era “a llorar a otra parte”, por mi parte yo me voy a conseguir otra cajetilla de tabaco…felizmente en mi casa mi madre no me pegó aún el cartelito: Ley 25357 prohibido fumar en lugares públicos como éste.

1 comentario:
MUY BUENA JULITO MUY BUENA..HEY PERO CUIDATE ESOS PULMONES TE I NEED YOU MANITOO..QIERO Q ALGUN DIA VEAS A TUS SOBRINOS OK?.. ME ENCANTARON LAS DOS..ESCRIBE MAS OK?
BENDICIONES MANITO LINDO!!
LUCCI
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